Hoy, uno de los desafíos más silenciosos que vivimos como sociedad no siempre se nota.
Pero se siente.
Según datos recientes, casi la mitad de las personas mayores declara sentirse en soledad no deseada, una realidad que no sólo afecta lo emocional, sino también la salud y el bienestar general. (Fuente: Uc.cl)
Y aunque muchas veces asociamos la soledad a ciertas etapas de la vida, lo cierto es que es un fenómeno que atraviesa generaciones.
Estamos más conectados que nunca, pero cada vez más solos.
¿Qué significa realmente cuidarnos hoy?
Cuando hablamos de autocuidado, solemos pensar en descanso, alimentación o salud física.
Pero hay una dimensión que muchas veces queda fuera:
el vínculo con otros.
Porque cuidarnos también es:
- conversar
- compartir
- sentirnos parte de algo
- saber que no estamos solos
Y eso no ocurre de manera automática.
Necesita espacios.
En Chile, la soledad afecta al 49,2% de los adultos mayores y el 56% presenta un alto riesgo de aislamiento social. Un 30,7% experimenta ambos problemas simultáneamente.
Volver a lo simple: encontrarnos haciendo
En un mundo acelerado, donde todo es inmediato, volver a lo simple puede ser profundamente transformador.
Actividades como:
- crear
- reparar
- trabajar con las manos
no sólo nos ayudan a concentrarnos o reducir el estrés.
También abren una puerta a algo más importante:
el encuentro.
Porque cuando hacemos algo junto a otros, algo cambia.
Se generan conversaciones.
Se comparten historias.
Se construye comunidad.

Espacios que cuidan: más allá de lo evidente
En Fondacio creemos que el cuidado también se construye en comunidad.
Por eso impulsamos iniciativas como el taller Cuídame, un espacio donde la reparación de objetos y la creatividad se convierten en una excusa para algo más profundo:
volver a encontrarnos.
En cada jornada, lo que ocurre no es sólo aprendizaje.
Es conexión.
Personas que llegan sin conocerse, terminan compartiendo, creando y acompañándose.
Y en ese proceso, algo tan simple como arreglar una prenda o intervenir un objeto, se transforma en una experiencia de bienestar.
Porque nadie debería sentirse solo
La soledad no siempre se ve.
Pero cuando existen espacios donde podemos encontrarnos, compartir y hacer juntos, esa sensación comienza a cambiar.
Quizás no necesitamos grandes soluciones.
A veces basta con:
- un lugar
- un momento
- y la disposición a estar con otros
Te invitamos
a ser parte del taller Cuídame
Un espacio para crear, reparar…
y sobre todo, encontrarnos.
