Skip to main content
Al DíaJóvenesVoluntariado

150 estudiantes viven una experiencia de Ecología Integral y voluntariado ambiental en Fondacio

Durante los meses de junio y julio, cerca de 150 estudiantes de 8° básico del Colegio San Ignacio participaron en una experiencia educativa de voluntariado ecológico organizada por Fondacio Acompaña, desarrollada en el Centro Los Almendros de Huechuraba.

La iniciativa, denominada Amor por la Naturaleza, buscó transformar una tradicional salida de curso en una experiencia de aprendizaje basada en el servicio, invitando a los jóvenes a convertirse por una mañana en voluntarios comprometidos con el cuidado del entorno.

Cada acción se transformó en una oportunidad para aprender, colaborar y descubrir una nueva manera de relacionarse con la naturaleza.

Aprender sirviendo a la naturaleza

Organizados en pequeños grupos, los estudiantes desarrollaron distintas acciones concretas para contribuir al bienestar del ecosistema del Cerrito Los Almendros.

Entre las actividades realizadas destacaron:

  • Desmalezado de especies nativas en crecimiento.
  • Registro y observación de la biodiversidad presente en el cerro.
  • Propagación de especies en el invernadero.
  • Apoyo en mejoras para el huerto terapéutico utilizado por personas con discapacidad.
  • Trabajo colaborativo en distintos espacios naturales del Centro Los Almendros.

Cada una de estas tareas permitió comprender que el cuidado del medio ambiente no es solo una acción ecológica, sino también una forma de servicio hacia la comunidad.

Ecología Integral: una experiencia que transforma

Más allá de las labores realizadas, la experiencia buscó acercar a los jóvenes al concepto de Ecología Integral, promoviendo una mirada que reconoce la profunda relación entre las personas, la naturaleza y el bien común.

Cuando un estudiante dedica tiempo a cuidar un ecosistema, también aprende sobre responsabilidad, colaboración, respeto y compromiso.

Son aprendizajes que difícilmente pueden adquirirse únicamente desde la teoría.

Por eso, el voluntariado ambiental se convierte en una oportunidad para desarrollar habilidades humanas mientras se contribuye activamente al cuidado de la creación.

Con sus propias manos, los jóvenes colaboraron en el cuidado del huerto, el invernadero y las especies que crecen en este entorno natural.

Una experiencia que fortalece la comunidad

El programa Amor por la Naturaleza forma parte de Fondacio Acompaña y se desarrolla en conjunto con la Biblioteca Los Almendros y el Centro Ocupacional Hortiterapéutico, iniciativas impulsadas por Fondacio Chile que promueven el desarrollo humano, la inclusión y el compromiso con el entorno.

Estas jornadas permiten que niños, jóvenes y comunidades experimenten el valor del servicio desde acciones concretas que generan un impacto real tanto en el territorio como en quienes participan.

Educar para cuidar el mundo

En un contexto donde la sostenibilidad ocupa un lugar cada vez más relevante, experiencias como esta permiten que los estudiantes comprendan que cada acción individual puede contribuir a un cambio colectivo.

Porque cuidar la naturaleza también significa cuidar a las personas.

Y cuando una nueva generación descubre que puede aportar desde sus propias capacidades, comienza a construirse una comunidad más consciente, más solidaria y más comprometida con el futuro.

En Fondacio creemos que las transformaciones más profundas nacen cuando las personas viven experiencias que les permiten descubrir que todos podemos ser parte del cambio.

Porque por un mundo más humano y más justo, también aprendemos a cuidar la casa común.