Centro Ocupacional Hortiterapéutico ha organizado siete talleres semanales de forma remota, con tres nuevos grupos, que se iniciaron desde el comienzo de la cuarentena. Estos grupos están integrados por personas con discapacidad, escuelas especiales o personas en situación de vulnerabilidad.

Los encuentros son programados por lapsos adecuados, que permitan el cuidado de las personas a la vez que sentirse acompañados a pesar de la distancia.

El grupo dedica parte importante del tiempo a la realización de material para facilitar los talleres, tales como: videos, imágenes, ideogramas para que los participantes repliquen las actividades en sus casas. A modo de seguimiento se les pide a los participantes que compartan fotos de estas actividades al grupo.

A pesar de la contingencia y la dificultad de comunicación con sus integrantes el equipo de la Cooperativa “Incluye-Te” continúa trabajando en su desarrollo, manteniendo el contacto con los socios, avanzando en los trámites de resolución sanitaria y temas legales.
También avanzan en la elaboración del producto, cotización de diversas alternativas de envasado de las hierbas IncluyeTe con perspectivas de producción a mayor escala.

Un grupo de 7 profesionales del Cesfam de El Barrero concluyeron el Taller básico de Cultivos Orgánicos impartido por el COH, recibiendo sus certificados correspondientes en una ceremonia en Centro […]

Una experiencia piloto acaba de realizar el Centro Ocupacional Hortiterapéutico de Fondacio junto con el Centro de Tratamiento de Adicción CTA dependiente del Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín. Se trató de un curso de cultivo de plantas medicinales dirigido a reclusas de este centro penitenciario.

“En total fueron 4 sesiones realizadas los días viernes y que tuvieron una muy buena acogida por parte de las internas”, según nos cuenta Mónica Espinoza, responsable el Coh por parte de Fondacio.

“Una vez finalizadas estas cuatro sesiones se prepararon a tres monitoras escogidas de entre las propias internas, para que se hicieran cargo de la continuidad de las actividades de mantención de Lavandas, romeros y Caléndulas.

Las condiciones propias del reciento carcelario y el bajo presupuesto pusieron aprueba el ingenio para resolver el tema de los materiales necesarios para un taller como este.

Las plantas debieron ser trasplantadas a envases de bebidas desechables vacías que fueron reciclados como jardineras por las propias mujeres asistentes al taller.

El trabajo con las plantas pronto dio paso al compartir y las relaciones fraternas, quedando programada una convivencia para cuando florezcan las caléndulas. Sin duda el mejor incentivo para que las alumnas se esmeren en el riego, mantención y cuidado de las plantas.

Para finalizar Mónica nos comparte que este tipo de experiencias pueden significar una oportunidad valiosa para las internas de expresión de su cariño y afectos que muchas veces no pueden entregar a sus propios hijos.