Comunidad

Vivir la experiencia de la Comunidad Cristiana como una forma de experimentar a Cristo en nuestras vidas.  La convivencia regular durante el año en pequeños grupos favorece la convivencia, la escucha recíproca, la hermandad y la apertura a Dios.

Es una posibilidad abierta para que cada quien deje que su vida y su mirada sobre el mundo sean iluminadas y alimentadas por el Espíritu del Evangelio.   Toda persona es bienvenida, sea cristiana o no

Formación

Priorizar medios para avanzar en el desarrollo personal. Mediante algunas sesiones las personas abordan diversos temas en referencia al desarrollo y crecimiento personal. Acompañamiento, ciclos o sesiones de formación, retiros, vida de oración, entre otros. Se trata de encarnar el amor y cuidado personal para poder llegar a amar al prójimo como Cristo nos lo pide, porque “la gloria de Dios es el hombre Vivo”.

Misión

Buscamos ser “signos” de expresión del amor incondicional de Dios por todo hombre, entregándonos en servicio para el desarrollo de la persona y la sociedad.   Actualmente siete proyectos de Desarrollo y Solidaridad (PDS) nos permiten vivir concreta y comunitariamente la entrega al prójimo.   Esta experiencia de entrega varía según la realidad y posibilidades de cada persona y siempre será una oportunidad para explorar en la vocación profunda de su ser.