Taller para el Cesfam

Un grupo de 7 profesionales del Cesfam de El Barrero concluyeron el Taller básico de Cultivos Orgánicos impartido por el COH, recibiendo sus certificados correspondientes en una ceremonia en Centro Los Almendros.

 

Se trató de un taller de 4 sesiones de 2 horas de trabajo por cada sesión donde los profesionales pudieron sensibilizarse respecto de la importancia de las plantas medicinales. También aprendieron y practicaron tres técnicas de propagación desde una planta madre además de practicar la siembra por semilla.

 

El objetivo del Cesfam es formar a este grupo de profesionales para luego ejecutar su propio programa de Alimentación Saludable donde les enseñarán a vecinos de El Barrero a construir sus propias huertas caseras para cultivar y cosechar distintos vegetales y plantas medicinales.

 

La ceremonia terminó con un significativo momento de agradecimiento y alabanza a la Vida mediante la lectura de textos del Génesis a cargo de Angélica Ortiz y que le entregó sentido y profundidad al conjunto de conocimientos adquiridos.

Los comentarios de los participantes fueron muy positivos quienes aprovecharon de agradecer la oportunidad de ampliar su sentido de relación con la naturaleza y sus conocimientos respecto de los beneficios que las plantas medicinales tienen en las personas.

 

Si bien el objetivo último de la Hortiterapia es la terapia y el proceso de sanación de las personas, este tipo de pequeños talleres de cultivo de plantas medicinales son una excelente oportunidad de difusión y visibilización en organismos públicos como la Municipalidad de Huechuraba, por ejemplo.

Caléndulas florecen en la carcel

Una experiencia piloto acaba de realizar el Centro Ocupacional Hortiterapéutico de Fondacio junto con el Centro de Tratamiento de Adicción CTA dependiente del Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín. Se trató de un curso de cultivo de plantas medicinales dirigido a reclusas de este centro penitenciario.

“En total fueron 4 sesiones realizadas los días viernes y que tuvieron una muy buena acogida por parte de las internas”, según nos cuenta Mónica Espinoza, responsable el Coh por parte de Fondacio.

“Una vez finalizadas estas cuatro sesiones se prepararon a tres monitoras escogidas de entre las propias internas, para que se hicieran cargo de la continuidad de las actividades de mantención de Lavandas, romeros y Caléndulas.

Las condiciones propias del reciento carcelario y el bajo presupuesto pusieron aprueba el ingenio para resolver el tema de los materiales necesarios para un taller como este.

Las plantas debieron ser trasplantadas a envases de bebidas desechables vacías que fueron reciclados como jardineras por las propias mujeres asistentes al taller.

El trabajo con las plantas pronto dio paso al compartir y las relaciones fraternas, quedando programada una convivencia para cuando florezcan las caléndulas. Sin duda el mejor incentivo para que las alumnas se esmeren en el riego, mantención y cuidado de las plantas.

Para finalizar Mónica nos comparte que este tipo de experiencias pueden significar una oportunidad valiosa para las internas de expresión de su cariño y afectos que muchas veces no pueden entregar a sus propios hijos.