Testimonio
Me llamo Patricio Letelier tengo 55 años casado con María Eugenia dos Hijos, Matías de 21 años y María Elisa de 15 años, mi profesión Diseñador de la U de Chile.
Estudié en el Colegio San Ignacio de los Jesuitas, salí totalmente ateo del colegio
El año 1974 luego de una crisis bastante profunda tuve una experiencia de la presencia amorosa de Dios, sin saber lo que era, luego de una búsqueda producto de este encuentro, conocí la renovación carismática en la parroquia Santo Toribio ahí se inicia un antes y un después en mi vida, hice los ciclos de vida en el Espíritu, me rebauticé e inicie un camino de conversión en Cristo, que se mantiene hasta el día de hoy
El año 1982 conocí Fondacio (Fundaciones para un Mundo Nuevo) en esa época, a través de un WE de evangelización, me sentí como el hijo prodigo de vuelta a casa, me lo lloré todo, quedé impactado por la radicalidad de los jóvenes Franceses que dejándolo todo, trabajo, profesiones, familia, dedicaban su vida a evangelizar y anunciar la buena nueva de Cristo resucitado, en diferentes países y continentes
El año 1984 di mi paso a ser permanente de Fondacio en ese entonces como miembro del núcleo responsable de los jóvenes
El año 1985 me fui con María Eugenia (en ese momento mi novia ahora mi esposa) a Francia para un tiempo intensivo de formación en un centro de formación internacional de Fondacio llamado CIRFA
En 1987 volvimos a Chile me hice cargo de la Pastoral jóvenes y participaba del Consejo de Fondacio, llegamos a ser más de 200 jóvenes en dos comunidades la CCF y la comunidad de adolescentes
En el año 1991 en plena crisis de Fondacio por la salida de su fundador, dejé la permanencia para retomar mi profesión de diseñador, como gerente y socio de una agencia de publicidad, después de 10 años volví a Fondacio para
hacerme cargo del Centro de Eventos que tiene Fondacio en el Centro los Almendros en Huechuraba
Fue volver a tocar el llamado profundo que siempre he sentido, de entregar mi vida como laico a Dios, al servicio de su Iglesia
El año 2005 me pidieron hacerme cargo de la Pastoral jóvenes en paralelo con la gerencia, lo que fue fundamental en mi decisión de volver a ser permanente en Fondacio
Los jóvenes tocan en mi algo esencial, algo de mi vocación más profunda, de un llamado que me hace el Señor a construir su reino a ser obrero, con una misión especifica
Es este llamado a la misión que me hace nuevamente dar este paso al vacío (ahora a los 55 años con una familia formada) de soltar la gerencia del CELA, para dedicarme por entero al trabajo pastoral que desempeño hoy.
