Misión Semana Santa en Iloca, sector La Pesca


Misión de Semana Santa a Iloca
Invitados por la señora Juana Palma, líder comunitaria de la Población Villa Wolf de Huechuraba, fuimos a compartir el dolor de tantas personas, llevándoles un poco de consuelo y alegría. Partimos juntos pobladores y un equipo de la Comunidad de Extensión y Cultura de Fondacio a Iloca a animar la Semana Santa. En medio de los escombros, el Señor nos invita a proclamar su pasión, muerte y su Resurrección, su Espíritu nos anima a salir de la inercia y la desolación con el trabajo de nuestras manos y las fuerzas de todos los damnificados y voluntarios porque juntos reconstruiremos nuevamente nuestro interior, nuestras casas, pueblos y ciudades. La consigna es trabajar, trabajar y trabajar, limpiar, despejar y embellecer los lugares desde una actitud pequeña y activa, así nuestra fe no es muerta.
Fondacio recolectó donaciones llevando un segundo camión con camas, ropa de cama, vestimenta, alimentos, juguetes, bicicletas y materiales de construcción para compartir con nuestros hermanos damnificados del sector La Pesca y Rancura en Iloca. El Gerente General de la empresa colombiana PRISA, Rodrigo Restrepo, generosamente donó el viaje y el camión en que se llevó lo donado, agradecemos a él y a Luvier Ríos su fundamental apoyo y generosidad. Agradecemos también el auspicio en equipos audiovisuales de Belarmino Sarmiento con su empresa Angemar Producciones, gracias a esta tecnología pudimos entregar a los niños el Festival de Cine Infantil Divercine, un espacio cultural para salir de la tristeza y dejar a los niños con un corazón positivo. También la amplificación fue esencial para realizar las festividades de Semana Santa: Vía Crucis y Pascua de Resurrección.
En el Sector La Pesca fuimos acogidos por la familia de la señora Eugenia y su hija Carolina, agradecemos su cálida acogida facilitándonos carpas para dormir y alimentos, mientras realizábamos nuestro compromiso de hermanos. Gracias por tanta bondad.
Después de haber compartido el dolor, la espiritualidad, los bienes materiales y el trabajo, cerramos el tiempo compartido celebrando el cumpleaños de Carolina, una de las dueñas de casa. Con mucha alegría, celebramos la vida que Jesús nos invita a vivir. Hemos quedado unidos con el corazón y comprometidos ha seguir poniéndonos de pie unos a otros en medio de la desesperanza.
